Secretos y Falacias: Verdades a Medias

La Fraternidad Rosacruz de Max Heindel es un grupo ocultista, es decir, que afirma buscar a Dios y lo espiritual, pero por medio del conocimiento y desarrollo de supuestos poderes que no toda la humanidad comparte, sino solo quienes acceden a un saber “oculto”.

Veamos lo que dice la Real Academia Española, sobre el conocimiento y el poder. El conocimiento lo define como “Acción y efecto de conocer. Entendimiento, inteligencia, razón natural. Noción, saber o noticia elemental de algo.” El poder lo define como “Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo.”

Con base en ello, podemos ver que el Ocultismo se propone como una enseñanza, que se caracteriza por transmitir secretamente los saberes y revelar secretos.

El principal y muy grave problema de esta práctica es la búsqueda del poder, al que ellos llaman voluntad, y la creencia de que el ser humano viene a este mundo a desarrollar los “poderes del alma”.

Este problema resulta nefasto para la vida de los que se acercan a la Fraternidad Rosacruz y expone a riesgos, la integridad y salud mental de las personas, cuando no a problemas morales por la corrupción que genera el poder.

El poder frecuentemente lleva a la corrupción y eso se ve en la forma que tienen de esconder los problemas dentro de la Fraternidad. Afirman que se deben tener los pies en la tierra y se valen de medias verdades para esconder la realidad. Por ejemplo, es media verdad que es conveniente tener los pies en la tierra, pero no con esa afirmación como pretexto, tienen razón para ocultar lo que secretamente manejan.

Entender los sutiles y evidentes problemas con el poder que se generan en su seno, es clave para entender a esta secta.

Autor entrada: Psicólogo Gabriel Dalmao

Psicólogo con clínica particular. Ofrece Evaluaciones Sicologicas a los guardias de seguridad de varias empresas ( Garstan, Katur, Emproval) .También ofrece sus servicios a la Clínica Psiquiátrica Abrazarte de Montevideo. Atención a pacientes particulares. Personalmente investigó a los Rosacruces de Max Heindel.